Vecindad (Linderos y Entorno)

Terrenos linderos o próximos a salas velatorias, confiterías bailables, estaciones de servicio, etc. (destinos que provocan peligro, intranquilidad o malestar diverso al vecino), son causa de desvalorización. Este signo puede modificarse cuando el uso del terreno resulte provechoso en función de estos destinos. Por ejemplo, un lote baldío próximo a una sala velatoria, no existiendo en la zona locales destinados a la venta de flores.

Es decir que el tipo, importancia y actividad del o los edificios vecinos se relaciona -en cuanto a valor se refiere- al tipo, importancia y actividad que se puede o pretende dar al terreno que se tasa. Aquellos edificios podrán favorecer o perjudicar el valor de la tierra, por los efectos probables sobre la vida económica de los edificios a construir y la capacidad que éstos puedan alcanzar por el tipo de vecindario.

La existencia en el entorno de edificios -públicos y privados- o espacios abiertos,  que por su destino promueven actividades colectivas  -algunas, con alto tránsito de personas-, o cuya presencia no se relaciona económica, social y urbanísticamente con el sector, afectan el valor de la tierra.

La naturaleza favorable o perjudicial de estas instalaciones en relación con el espacio urbano, al que modifican, establece el carácter, magnitud y sentido de la influencia.

Entre los elementos favorables, podemos mencionar: parques y plazas, centros asistenciales (salud, educación) y comerciales, complejos recreativos y culturales, etc.

Los elementos que inciden negativamente: terminales de transporte, cementerios, barrios marginales, estadios de fútbol, vías del ferrocarril, etc.

La calidad de la vista con que cuenta el terreno urbano es otro elemento de apreciación, en razón de preferencias y condiciones particulares del sector.

Las vistas pueden clasificarse en:

a) vista del horizonte u otra característica escénica deseable (espejo de agua, río, montaña, etc.);

b) vista atractiva a espacio abierto circundante (parque, plaza, etc.);

c) vista típica a la calle al frente o vecindario inmediato;

d) vista indeseable a espacio abierto circundante (vías del ferrocarril, etc.) o a distintos tipos de edificios (hospitales, galpones de depósito, etc.).

Las vistas indicadas en a) y b) agregan valor, la vista señalada en c) resulta de conformidad con el bien, mientras que la vista puntualizada en d) quita valor a la tierra.

Fuente:

“Manual de tasación inmobiliaria” – Artemio Aguiar – Ed. Juris – Rosario-Argentina – 2009

 

MCP Miguel Ángel ANTOÑANA

Santa Rosa – La Pampa – Argentina

(Col. 112) CMPCCLP

miguelantonana@yahoo.com.ar