Nuevas tecnologías y educación virtual

Las llamadas nuevas tecnologías y el uso habitual de las mismas, han transformado las formas de comunicarse, trabajar y estudiar. Los más jóvenes, en especial, utilizan los distintos dispositivos y plataformas para comunicarse, en una frontera quizá “difusa” entre lo social, lo laboral y lo educativo. Las generaciones anteriores se han adaptado al cambio y también para ellos, en mayor o menor medida, la tecnología forma parte de su entorno cotidiano.

 

Como no podía dejar de ser, los responsables o gerenciadores de las organizaciones educativas intentan el uso intensivo de esta relativamente nueva forma de comunicarse por intermedio de las redes o canales sociales, buscando generar un vínculo estable y recíproco entre los distintos actores. Estas nuevas conductas tienen como lógico desenlace que se haya sumado la educación virtual a través de internet como una mejor forma de impartir educación no presencial, o a distancia, en una integración cada vez mayor con la educación presencial o “tradicional”.

 

Altos Estudios Inmobiliarios y Untref Virtual, cada cual en su nivel y con objetivos distintos pero complementarios, son claros ejemplos de la irrupción de las nuevas tecnologías en la capacitación y educación en la modalidad no presencial. En ambos casos, afortunadamente, los resultados demuestran que existe un compromiso claro con el desafío y un convencimiento real de las ventajas y posibilidades de lo virtual. Sin tal compromiso y convencimiento, obviamente, no es posible aprovechar al máximo dichas posibilidades.

 

Un aspecto central en la cuestión, seguramente, es entender a quienes buscan formase a distancia, sus necesidades, preferencias y motivaciones. Y esto exige una didáctica especial, que no reniega de la utilizada en el aula presencial pero que requiere el uso de las nuevas tecnologías para generar situaciones de aprendizaje, para disminuir la incertidumbre que puede acentuar la virtualidad y para evaluar o valorar el desempeño del alumno.

 

En cualquier caso, el impacto de las nuevas tecnologías en la educación formal es un escenario con un gran potencial que puede, o no, hacerse realidad. No se debe olvidar que dichas tecnologías, por si mismas, no necesariamente contribuyen a mejorar el aprendizaje o la calidad de enseñanza. Lógicamente el soporte no valida el contenido y sigue siendo fundamental el rol del docente en la elaboración de los materiales, en plantear una propuesta de trabajo, en dictar clases que ayuden a los alumnos a lograr los objetivos y en buscar aprovechar las herramientas de la virtualidad.

 

 

Juan Nicolás Godoy

Coordinador de la carrera de Martillero Público y Corredor Inmobiliario y de la licenciatura en Gestión Inmobiliaria en Untref Virtual (educación no presencial de la Universidad Nacional de Tres de Febrero)