Las palabras que te ayudarán a cerrar una venta con éxito

Si conocieras las palabras que pudieran mejorar tus ventas, las usarías ¿verdad?

Cuando ves que un cliente tiene ciertas reservaciones, tiene sentido tratar de comprender sus problemas, ¿o no?

Y después de cerrar el trato, deberías tratar de hacer todo tu esfuerzo para asegurarte de que el cliente esté satisfecho,¿verdad?

Quizás te preguntas, por qué tanta interrogante, ¿cierto? Estas ilustran una técnica muy simple que puede ayudarte a mejorar tu proceso de ventas. Al hacer que tu cliente esté de acuerdo contigo en todos los pasos que vas dando, tendrás una mejor opción de alcanzar el “sí” al momento de concretar el negocio.

Los “amarres de ventas” son preguntas cortas que añades al final de una afirmación, a través de tu presentación, con la idea de que prospecto empiece a decir que sí mucho antes de cerrar el trato. Lo que debes lograr es compenetrarte con él o ella y acostumbrarlos a decir “sí”.

Frecuentemente, los representantes de ventas simplemente vomitan sus presentaciones y esperan cerrar el trato de la nada. Eso no funciona. Los prospectos se desconectarán de ti si lo haces, porque no se comprometrán durante el proceso.

El remedio es ir haciendo estas pequeñas preguntas a lo largo del camino e ir monitoreando el feedback. ¿Sabes a lo que me refiero? ¿Comprendes? ¿De acuerdo? Estos son amarres de ventas. Termina tus afirmaciones con cosas tan simples como ¿No cierto?, ¿Podrías, verdad?, ¿O no?, etc.

Estas preguntas deben surgir de manera natural en tu conversación. Sé cuidadoso con el tono en que las hagas, para no sonar argumentativo ni amenazador. Practica con tus amigos o tu familia. Diviértete practicando en juegos de roles con otros profesionales. Esto te ayudará a agarrar un ritmo natural.

Otro beneficio de esta técnica es que te mantendrás en el control y confirmarás que tu cliente efectivamente vaya siguiendo lo que vas hablando durante tu presentación: Hablas un poco, planteas un amarre y si el cliente está de acuerdo, continúa. Si no, replantea ese trozo de presentación e intenta ser lo más explicativo posible.
Mantén al cliente activamente involucrado en tu presentación. Interactúa con él y observa los resultados.

Ahora que sabes un par de palabras que te ayudarán a cerrar una venta con éxito, las usarás, ¿verdad?