Cómo sobrevivir el primer año de tu Propia Inmobiliaria

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Hay puntos importantes a la hora de poder mantener en pie tu propio negocio inmobiliario. Hoy les traigo tres tips fundamentales.

Mantener un nivel alto de salud mental y física

A pesar de considerarme con mis 35 años todavía como bastante joven, el tema de la salud está teniendo cada vez una mayor importancia. Antes de pensar en modelos de ingresos, financiación o equipos viene el emprendedor. Si tú no estás al 100% y te vienes abajo, el resto cae contigo. Eres el pilar que lo mantiene todo por lo que tienes que cuidarte.

Cuando eres más joven piensas que tus fuerzas son infinitas y que la palabras cansancio es para débiles. Currar horas y horas está bien pero el descanso y el deporte no pueden eliminarse de tu agenda apretada. Antes de ganar dinero viene pensar en si mismo que al mismo tiempo es pensar en los demás. Eres una pieza fundamental del puzzle así que no te pases.

No lanzarte sin tener un modelo de ingresos que pongas en marcha desde ya

“A ver si esto funciona” no es una opción si no dispones de recursos para haber pruebas. Una start-up (1) que quiera sobrevivir el primer año necesita una estimación realista de ingresos que se basa en hechos y no en una hoja de cálculo. Si no tienes todavía un modelo definido de ingresos no te lances. Puede que esto le haya funcionado a algunos unicornios pero es poco probable que puedas replicar esta táctica.

Tienes que tener un control sobre las finanzas de tu start-up (1) que toman como base el flujo de caja. Facturas son papel mojado y gastan recursos en caso de que tengas que hacer seguimiento para cobrar. Lo que te da oxigeno es el dinero en tu cuenta bancaria. El resto son excusas para engañarse. Sin recursos económicos, mueres. Es tan sencillo y tan complicado al mismo tiempo.

Aplicar el Lean Start-up (1) pero sin sacrificar el crecimiento

Las start-ups más disciplinadas se mantienen a dieta para no correr el riesgo de quedarse sin liquidez. Algunos llevan el concepto del Lean Start-Up en combinación con el Bootstrapping (2) que se olvidan de una cosa más importante todavía: el crecimiento del negocio.

Es un cierto dilema porque en ocasiones te puedes quedar atrapado entre dos escalones de las diferentes fases de crecimiento de una start-up (1). Hay que saber gestionar bien el uso de recursos disponibles. Al mismo tiempo se requiere también cierta intuición para saber cuándo es momento de pisar el acelerador e invertir. Este activo intangible para llamarlo de alguna forma va mejorando con la experiencia acumulada.

Hay que tener claro que hay que sacrificar beneficios para crecer. En otro caso arriesgas quedarte atascado. Puede que no quieras aspirar a mayor crecimiento pero en tal caso sería mejor definirse como empresa de recién creación y no start-up (1). En esta última se implica como objetivo crecer en poco tiempo con el máximo riesgo posible que consideres razonable (si piensas que esta última frase contiene un paradija es muy posible que tengas razón).

Evidentemente existen otros puntos como rodearte de un buen equipo y otras cosas que son esenciales. En esta entrada he querido poner el enfoque en los más importante. Si no tienes modelo de ingresos, dinero en la cuenta bancaría o fuerza para tirar adelante todo lo demás no te sirve.

Si no lo tienes claro, no te lances. Es la estrategia más efectiva de supervivencia en este mundo.

 

Vocabulario:

(1) Start-Up: Es un término utilizado actualmente en el mundo empresarial que traduce arrancar, EMPRENDER o simplemente MONTAR UN NUEVO NEGOCIO y hace referencia como su nombre lo indica a ideas de negocio que apenas empiezan o están en construcción.

(2) Bootstrapping: hace referencia a empezar algo sin recursos o con muy pocos recursos. En el área de los negocios, significa ejercer alguna actividad emprendedora con poco o nada de capital, es decir, emprender únicamente con los medios que se tienen al alcance (un garaje, un teléfono antiguo, etc.)

 

FUENTE: www.marketingguerrilla.es